Arroz negro con gambones, paso a paso

domingo, 8 de febrero de 2015


Desde siempre mi arroz favorito ha sido el arroz negro, no se si por su color tan diferente, por el sabor o por lo fácil que es de hacer. La receta la publiqué hace bastante tiempo y en la entrada decía que en esos últimos días había tenido muchas comidas y cenas familiares. Y es que siempre que pienso en paellas o arroces secos de cualquier tipo pienso en reuniones familiares. Esta vez en casa eramos mis padres, mi hermana, mi novia y mi cuñado. Durante la comida no se pronunció casi ni una palabra. Nose si era era por el hambre que teníamos o que el arroz negro estaba bastante bueno.



Tenía ganas de volver a prepararlo en casa para poder hacer fotos nuevas y así reeditar la receta. Me di cuenta que el la receta anterior había un error con la cantidad de caldo, pero bueno. Esto ya está solucionado. Os dejo aquí abajo la receta definitiva.
Normalmente el arroz negro lleva calamar o sepia y puede que gambas pequeñas. Pero para añadirle más "chicha" compramos unos mejillones y además añadí unos gambones como si de una paella mixta se tratase.
En mi casa es típico que el alioli lo prepare mi padre, siempre le sale de maravilla. Podéis preparar un poco en casa para acompañar el arroz negro así como cortar unas tiras de pimiento verde mallorquín y unos gajos de limón.


Arroz negro con gambones, paso a paso

Preparación: 20 minutos
Cocción: 50 minutos
Raciones: 4

Ingredientes
Para el arroz negro con gambones
600 gramos de arroz bomba (150 gramos por persona)
2 pimientos italianos verdes

8 gambones frescos crudos
400 gramos de sepia o calamar cortado en tiras o en aros
250 gramos de gambas peladas

250 gramos de mejillones sin concha
1200 mililitros caldo de pescado y marisco
1 cebolla blanca mediana
2 ajos pelados
4 sobres de tinta de calamar
200 gramos de tomate triturado natural
Aceite de oliva
Sal

Pimienta blanca

Para acompañar, opcional
Pimientos verdes mallorquines
Unos gajos de limón
Alioli

Elaboración
La elaboración es parecida, por no decir igual, a la de una paella. Por ello necesitaremos una paellera además de una olla para calentar el caldo.
Pelamos las cebollas y las cortamos a la mitad. Para cortarlas en brunoise debemos cortar tiras muy finas sin llegar a cortarlas hasta el final. Así todas las tiras quedarán unidas por el "culo" de la cebolla. Luego, y con cuidado de no dañarnos, cortamos la cebolla a la mitad con el cuchillo paralelo a la tabla. Por ultimo cortamos perpendicularmente a los primeros cortes, de manera que nos queden unos cuadraditos, cuantos más pequeños mejor. Si vemos que algún trozo nos ha quedado demasiado grande solo tendremos que repasarlo picando con el cuchillo.
Limpiamos los pimientos, le cortamos las puntas y quitamos las semillas. Cortamos el pimiento en dos y cada mitad en dos, pero esta vez a lo largo. Cortamos tiras y después cuadraditos. Y lo reservamos. Pelamos y picamos los ajos. Y los reservamos.



Ponemos la paellera a fuego medio con un chorro de aceite.
Aparte ponemos un cazo a fuego medio con el caldo. Debe estar caliente para añadírselo más adelante.
Cuando este caliente el aceite marcamos los gambones unos minutos por ambas caras y los reservamos para añadirlos al finalizar el arroz. Añadimos la sepia y removemos para que se cocine bien sin pegarse. Soltará bastante líquido, dejamos que se evapore mientras se cuece la sepia. Si ves que hay en exceso puedes retirarlo y seguir cocinando la sepia.
Añadimos el ajo picado. Añadimos la cebolla cortada en brunoise y lo rehogamos. Una vez la cebolla esté medio pochada, añadimos los pimientos. Añadimos más aceite si es necesario.



Vertemos el tomate triturado y lo removemos bien. Cuando el tomate se haya cocinado un poco, añadimos las gambas. Le damos dos vueltas para que se cocinen ligeramente las gambas, añadimos el arroz y removemos para que se mezclen todos los ingredientes con el arroz. En una tacita mezclamos la tinta de calamar con un poco de caldo caliente y removemos para que se disuelva bien la tinta. Añadimos cucharón a cucharón el caldo caliente al arroz y la tinta del calamar diluida en la taza con el caldo.



Removemos bien para que la tinta se mezcle con el resto del caldo y lo cocinamos a fuego medio con cuidado no se nos pegue. Una vez el arroz haya absorbido todo el caldo, colocamos los gambones como más os guste por encima del arroz negro, apagamos el fuego y lo dejamos reposar 5 - 10 minutos tapado con un trapo.



Ahora solo faltará hacer un poco de alioli, cortar unos gajos de limón y unas tiras de pimiento verde mallorquín. Todo listo para disfrutar de un estupendo arroz negro casero.

¡Un saludo! 

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Lasaña de carne hecha con pasta fresca, paso a paso

viernes, 6 de febrero de 2015


Después de pasarte más de tres horas en la cocina preparando una lasaña ya puede estar buena. Y la verdad que estaba deliciosa. No es porque la haya hecho yo, pero diría que es de las mejores que he comido. Y es que después de pasarte tanto rato cocinando, todo esfuerzo se ve recompensando cuando tu familia no deja ni rastro de la lasaña en el plato de lo buena que estaba.
Se puede decir que es una lasaña 100% casera: el relleno de carne con tomate, la pasta fresca y la bechamel. Además de todo el curro que eso conlleva, imagínate el tener que hacer tu mismo las fotos. La estampa es para recordarla: con una mano amasando la pasta fresca y con la otra programando el temporizador de la cámara mirando que quedase bien enfocado donde iba a hacer las fotos.
Después de hacer más de 120 fotos, entre las del paso a paso y las del resultado final, ha quedado una buena selección, dando lugar a un paso a paso de 30 fotos y un resultado que entra por la vista al momento. La verdad que lleva mucho curro, pero yo os animo a prepararlo en casa. Si preferís trabajar menos podéis comprar las láminas de pasta precocidas y solo tendréis que hacer el relleno y la bechamel.

Lasaña de carne hecha con pasta fresca
Preparación: 30 minutos + 1 hora de reposo de la pasta fresca
Cocción: 20 minutos del relleno + 3 minutos por cada lámina de pasta fresca + 10 minutos de gratinado
Raciones: 4

Ingredientes
Para la pasta fresca
300 gramos de harina, y un poco más para trabajar la masa después.
3 huevos L
9 gramos de aceite de oliva
9 gramos de agua tibia
Una pizca de sal

Para el relleno
2 cebollas blancas grandes
1 kilo de carne picada, mezclada de ternera y cerdo
200 gramos de tomate triturado natural
Sal
Pimienta blanca

Para la bechamel
500 mililitros de leche
30 gramos de mantequilla
30 gramos de harina
Sal
Pimienta blanca
Nuez moscada en polvo

Para el gratinado
100 gramos de queso rallado

Elaboración
En un bol pesamos los 300 gramos de harina, cascamos los 3 huevos (tamaño L) y pesamos los 9 gramos de aceite. Podéis usar AOVE (Aceite de oliva virgen extra) para un mejor resultado.


Pesamos los 9 gramos de agua tibia y añadimos una pizca generosa de sal. Ahora empieza lo divertido, manos a la masa. Podéis usar un tenedor para empezar a remover hasta que la masa no sea tan pegajosa o hacer como yo, directamente la mano al bol.


Vamos mezclando los ingredientes y la masa empezada a coger consistencia. Trabajamos la masa hasta que se vaya despegando del molde. Entonces podremos volcarla sobre la mesa de trabajo e ir añadiendo harina mientras la trabajamos hasta que no se pegue a la mesa.


El truco esta en amasarla lo justo. Por ello trabajamos la masa doblandola desde fuera hacia adentro hasta tener una masa homogénea que no se nos pegue a la manos. La ponemos en un bol tapada con un trapo y la dejamos reposar durante 1 hora a temperatura ambiente.


Mientras preparamos el relleno de la lasaña. Pelamos las cebollas y las cortamos a la mitad. Para cortarlas en brunoise debemos cortar tiras muy finas sin llegar a cortarlas hasta el final (Foto nº 1). Así todas las tiras quedarán unidas por el "culo" de la cebolla. Luego, y con cuidado de no dañarnos, cortamos la cebolla a la mitad con el cuchillo paralelo a la tabla (Foto nº 2). Por ultimo cortamos perpendicularmente a los primeros cortes, de manera que nos queden unos cuadraditos, cuantos más pequeños mejor (Foto nº 3). Si vemos que algún trozo nos ha quedado demasiado grande solo tendremos que repasarlo picando con el cuchillo.


Una vez tengamos las dos cebollas cortadas en brunoise, ponemos un chorro de aceite en una sartén y a fuego medio vamos pochando las cebollas. Añadimos la carne y a fuego fuerte vamos removiendo hasta que cambie completamente de color. Vertemos el tomate triturado natural y salpimentamos al gusto. Dejamos a fuego medio que vaya reduciendo el agua que suelta la carne y el tomate removiendo de vez en cuando. Una vez haya reducido todo el líquido lo apartamos del fuego.

Mientras el relleno se cuece, hacemos la bechamel (que fue lo único que lo hice las fotos del paso a paso). Ponemos a calentar la leche en una olla, mientras en otra olla derretimos la mantequilla y añadimos la harina. El proceso es tostar la harina con la mantequilla sin dejar de remover con unas varillas, esto hará de la bechamel no tenga sabor a harina.  A esto se le llama hacer un rouxVamos añadiendo la leche bien caliente sin dejar de remover. En principio la mezcla se espesará, pero seguimos añadiendo leche con un cucharón. Removemos hasta que la mezcla rompa a hervir que será cuando espese. Entonces podremos sacarlo del fuego, salpimentamos y añadimos la nuez moscada en polvo, y lo vertemos en un bol para que deje de cocer. Reservamos la bechamel.


Mientras hemos preparado el relleno y la bechamel, la pasta fresca ya habrá reposado. Dividimos la masa en unas cuatro porciones para que nos resulte más fácil a la hora de trabajar.
Para estirar la pasta necesitaremos una maquina especial para esto. Se puede hacer manualmente con el rodillo, pero no conseguiremos el mismo grosor en toda la masa, y además es un esfuerzo físico que con una maquina de estirar pasta nos lo podemos ahorrar. Espolvoreamos la masa con abundante harina y la pasamos por el nº 0. La doblamos por la mitad como si de un libro se tratase y la volvemos a pasar bien espolvoreada con harina. Esto le dará consistencia a la masa en caso de habernos quedado muy floja. Después de doblar la masa unas 5 veces como mínimo vamos pasándola por más números, de menos a más para conseguir un grosor óptimo y que no se nos rompa la masa.


Cada vez que aumentemos de número espolvoreamos la masa con harina para que no se nos pegue a la máquina. Así hasta llegar al número 8. No es necesario aplanarla hasta el 9, con el 8 ya tiene un grosor más que óptimo para la lasaña. Si vemos que al estirarla se nos forma una tira de pasta muy larga y aún nos quedan unas pasadas que darle, cortamos esa tira a la mitad y seguimos trabajando con una mitad. Reservando la otra tapada para que no se reseque.
Cuando tengamos la pasta ya estirada la cortamos del largo de la bandeja donde vayamos a montar la lasaña. La mía era un palmo aproximadamente, así que la corté un poco más larga porque al cocerla encoje un poco. Tenedlo en cuando para no quedaros justos después. 


Cada vez que cortemos una tira de pasta lista para la lasaña las guardamos bien plana y entre papel sulfurizado para que no se peguen. Para cocer la pasta debemos tener una olla ancha con agua hirviendo con una pizca de sal. Si podemos usar una olla donde nos quepa la lámina plana entera mejor, así nos aseguramos de que ni se rompa ni se pegue entre ella misma. Cocemos 3 minutos cada lámina girándola al minuto y medio. Al ser pasta fresca, cuando la cueces tiende a flotar. Con una espátula de plástico floja la vamos sumergiendo para que se cueza toda por igual.
Una vez cocida la primera lámina de pasta la escurrimos y sin enfriarla, la colocamos directamente en una fuente untada con aceite de oliva. Rellenamos con una capa de carne y seguimos cociendo láminas de pasta fresca y montando la lasaña. Yo monté tres capas de pasta y dos de carne, pero podéis hacer todas las capas que el relleno os permita.


Para acabar coronamos la lasaña con una buena capa de bechamel cubriendo por completo la pasta, sino cuando la gratinemos se nos tostará e incluso quemará la pasta que sobresalga. Espolvoreamos el queso rallado por encima, gratinamos la lasaña unos 10 minutos y ya estará lista para comer.


Espero que os haya gustado y si tenéis alguna duda no dudéis (valga la redundancia) en dejarme algún comentario. Yo os lo contestaré encantado.


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Tahini (pasta de sésamo), paso a paso

martes, 3 de febrero de 2015

Dicho y hecho. Ayer os publiqué la receta del baba ganoush, un paté de berenjenas asadas especiado con comino y jengibre que esta buenísimo. Es perfecto para acompañar con pan de pita o unas tostaditas. La receta lleva unas cucharadas de tahini, una pasta de sésamo que puedes comprar o hacer tu mismo en casa. En la receta os comenté que yo había usado tahini que había comprado, pero que un día quería hacerlo yo mismo y enseñároslo. Así que aprovechando que tenia medio bote de semillas de sésamo que había usado otro día para hacer sushi, para que esperar a otro día.
Para hacerlo es bien sencillo, tostar, mezclar y triturar. Tan simple como los ingredientes que lleva. En otras recetas que he visto dan la opción de usarlo como crema de untar sin mezclar con nada, como si de un paté de sésamo se tratase. Pero el sabor es demasiado fuerte y a mi gusto queda mejor para usarlo en otras recetas.

Tahini (pasta de sésamo), paso a paso

Preparación: 10 minutos
Cocción: 5 minutos
Raciones: Unos 200 gramos aproximadamente

Ingredientes
200 gramos de semillas de sésamo, también conocido como "ajónjoli"
50 gramos de aceite de girasol
Sal

Elaboración
Tostamos ligeramente las semillas de sésamo para que pasen de un color "pálido" a un color dorado, pero sin quemarse. Una vez tostadas las vertemos en nuestra trituradora junto con los 50 gramos de aceite de girasol y una pizca de sal. Trituramos a velocidad fuerte. Debemos triturarlas cuando las semillas aún estén calientes para facilitar que suelten su aceite natural. Trituramos durante unos minutos bajando las semillas que se queden en las paredes de la trituradora.


Una vez tengamos una pasta homogénea ya estará lista para usar. Si vemos que después de varios minutos triturando aún nos quedan semillas enteras, no os preocupéis. Si lo usamos para hacer hummus o baba ganoush, en estas recetas habrá que volver a triturarlo, así que ya se acabaran de triturar las ultimas semillas junto al resto de ingredientes.


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Baba Ganoush (Paté de berenjenas asadas)

lunes, 2 de febrero de 2015




Siempre que invitamos a alguien a cenar esta bien empezar la cena con unos aperitivos. Algo para abrir el estómago e ir empezando la cena. Las opciones clásicas son el hummus, algún paté como el de atún o el tradicional pan con alioli. Esta es una propuesta diferente, algo más especial. Yo no lo había probado nunca hasta que lo preparé el otro día en casa. Me gustó tanto que estará en mi lista de aperitivos para la próxima reunión familiar.

Se trata de un paté de berenjenas asadas especiado con un poco de comino y de jengibre. Es de origen árabe y se suele comer con pan de pita. A la hora de servirlo es igual que el hummus, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y espolvorear un poco de pimentón dulce.

Entre los ingredientes, todos muy fáciles de conseguir, destaca el tahini. Se trata de una pasta de sésamo, que además de usarlo para el hummus y el baba ganoush, se puede usar en múltiples recetas. Siempre que lo he visto ha sido en grandes superficies, pero nunca en formato pequeño, como mínimo era de unos 400 - 500 gramos. También podéis hacerlo vosotros mismos en casa. Para esta receta usé el que compré, pero más adelante quiero probar de hacerlo yo mismo y publicarlo.


Baba Ganoush
Preparación: 15 minutos
Cocción: 1 hora
Raciones: 4

Ingredientes
1 berenjena grande, de unos 500 gramos
1 cucharada sopera de zumo de limón
2 dientes de ajo picados, si el germen
Una pizca de comino en polvo
Una pizca de jengibre en polvo
Sal
1 cucharada sopera de tahini (pasta de sésamo)
Pimentón dulce
Aceite de oliva virgen extra
Pan de pita, opcional como guarnición

Elaboración
Precalentamos el horno a 200ºC y cocemos las berenjenas una hora untadas con un chorro de aceite de oliva y una pizca de sal. Una vez horneadas las dejamos enfriar para después pelarlas con facilidad.
Pelamos las berenjenas y añadimos la carne de la berenjena en un bol junto al zumo de limón, el ajo, la sal, el comino, el jengibre y el tahini. Trituramos todo hasta tener una mezcla homogénea, probamos de sal y rectificamos si fuese necesario.
A la hora de servirlo lo vertemos en un bol, espolvoreamos una pizca de pimentón dulce y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Tostamos unas rebanadas de pan de pita y a comer.




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Cardenal de Lloseta

lunes, 26 de enero de 2015


Hay muchas versiones y recetas del cardenal de Lloseta. Y la verdad es que la receta es secreta, o al menos muy poca gente la conoce. Muchos son los que comiendo y conociendo algo de cocina habrán supuesto como se elabora. A día de hoy esta es la mejor receta de cardenal que tengo.
La obtuve estudiando el posgrado en la escuela de cocina. Aunque la explicación parezca que no tiene final y sean varias elaboraciones para un mismo fin, no os preocupéis. Es fácil de hacer, sino ya os avisaría de antemano.
Hay tres pasos fundamentales para realizarla: hacer un merengue, un bizcocho de soletilla y montar nata con azúcar. La dificultad principal es el merengue, que lo haremos italiano. Eso quiere decir que primero haremos un almíbar a punto de bola fuerte, el cual después incorporaremos a las claras semi montadas. Si tenéis termómetro de azúcar es mucho mas cómodo, solo tienes que asegurarte que el almíbar llegue a los 120ºC y listo. De lo contrario, para comprobar el punto del azúcar, debes sumergir una cuchara en el almíbar, dejarla escurrir un poco y posteriormente sumergirla en un vaso con agua natural. Dejamos unos segundos que se entibie para no quemarnos los dedos. Cogemos parte del almíbar enfriado con la cuchara e intentamos formar una bola, si ni siquiera se forma una bola debemos dejarlo cocer mas tiempo. Sabremos que esta listo cuando podamos formar una pequeña bola dura entre los dedos.
Ten mucho cuidado de no quemarte. Yo siempre opto por la opción de usar el termómetro. Por eso te recomiendo pedir uno prestado o comprar un termómetro apto para usar con azúcar, ya que siempre le sacaremos más provecho en un futuro.


Cardenal de Lloseta
Preparación: 45 minutos aproximadamente
Cocción: 30 minutos
Raciones: 8

Ingredientes
Para el merengue
400 gramos de azúcar
1 vaso de agua (200 ml)
4 claras de huevo

Para el bizcocho
4 yemas de huevo
100 gramos de azúcar glas
4 huevos enteros
100 gramos de harina, previamente tamizada

Para el relleno
700 gramos de nata para montar
100 gramos de azúcar glas


Elaboración
Empezamos preparando el merengue, que lo haremos italiano. Para ello vertemos el agua con 300 gramos del total de azúcar sin remover y dejamos que hierva hasta el punto de bola medio (120º C.) Mientras comenzamos a batir las claras a velocidad media con ayuda de las varillas eléctricas. Cuando las claras estén medio montadas, añadimos el azúcar que habíamos reservado en forma de lluvia. Cuando el almíbar este listo lo añadimos muy suavemente en forma de hilo sobre las claras ya bastante montadas. Una vez lo hayamos añadido todo aumentamos la velocidad y dejamos montar unos 10 minutos hasta que la mezcla se enfríe por completo.
Rellenamos una manga pastelera del merengue y la reservamos.

Para el bizcocho, cascamos los huevos y las yemas junto al azúcar en la amasadora, y batimos para montar y blanquear las yemas. Añadimos la harina, previamente tamizada, en forma de lluvia y con una espátula mezclamos con movimientos envolventes. Rellenamos una manga pastelera con la masa y reservamos.

Precalentamos el horno a 160º C.
En una bandeja de horno, y sobre papel sulfurizado (papel de horno), escudillamos (dar forma con la manga pastelera) el merengue formando dos lineas gruesas perpendiculares, dejando un espacio entre ellas para después añadir el bizcocho. Entre las lineas de merengue escudillamos una de bizcocho que se una con ambas lineas de merengue. Fijaros en la foto de arriba: merengue + bizcocho + merengue. Tendremos que hacer dos iguales, las cuales irán una encima de la otra a la hora de acabar el cardenal. Dependiendo del largo y del ancho del que hagáis las lineas, ese será el tamaño de vuestro cardenal.

Una vez dada la forma lo horneamos durante unos 25-30 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo. El bizcocho puede que encoja un poco, pero no os preocupéis, estará igual de bueno.

Para acabar, montamos la nata con el azúcar y escudillamos con una boquilla rizada sobre una de las placas de merengue con bizcocho, colocamos la otra encima con cuidado de que no se rompa y espolvoreamos con azúcar glas para decorar.
Si una de las placas de merengue y bizcocho os ha quedado un poco mas fea que la otra, o si se os ha roto a la hora de manipularla, usadla como base y la otra, la guapa, será la que coloquemos encima.


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Chuletas de cerdo rellenas de manzana, queso y nueces

jueves, 22 de enero de 2015


Menos mal que tengo algunas recetas guardadas porque me estoy haciendo un lío con la cámara nueva. Aún tengo que acostumbrarme a ella y ella a mi. Pasar de una Canon a una Nikon se me está haciendo complicado. Pero tiempo al tiempo. Aún tengo trabajo investigando donde esta cada ajuste y como puedo usar todos los efectos que incorpora la cámara.
Por todos es conocida la terrible cuesta de enero al igual que la famosa operación bikini. Esta receta une parte de ambas cosas. Es una receta fácil de preparar además de ser económica y, aunque no sea de dieta estricta, tampoco es de dieta de engorde. Dejémoslo en que esta bien.
No me puedo quejar en absoluto en cuanto al recibimiento que me habéis dado después de estos tres meses desaparecido del mundo blogger. Muchas gracias a todos/as por los "me gustas" y los comentarios en las redes sociales. Así da gusto volver a editar recetas e investigar sobre trucos y temas nuevos. 


La receta es super fácil de hacer. Si sois de los que vais a comprar a la carnicería de toda la vida, tenéis que pedirle a vuestro carnicero/a que os corte las chuletas de cerdo el doble de anchas. En la receta os explico como cortarlas después para rellenarlas, pero si se lo explicáis al carnicero/a seguro que no hay problema en que os las deje listas para rellenar. Para los que dicen "Yo lo quiero intentar", abajo tenéis el paso a paso para hacerlo vosotros mismos.
Es obvio que, al igual que habréis hecho con muchas otras recetas, podéis adaptarla a vuestro gusto. El queso, el fruto seco, las especies... Todo se puede modificar a vuestro antojo. Podéis usar avellanas, almendras, queso azul, queso de cabra, y múltiples combinaciones para usarlas como relleno de las chuletas de cerdo.


Chuletas de cerdo rellenas de manzana, queso y nueces

Preparación: 20 minutos
Cocción: 30 minutos
Raciones: 4

Ingredientes
4 chuletas de cerdo anchas, con hueso
1 manzana
Un puñado de nueces peladas
100 gramos de queso manchego
Sal
Pimienta negra
Pimentón dulce
Orégano


Elaboración
Pelamos y cortamos la manzana a dados pequeños. En una sartén caliente con un chorrito de aceite salteamos ligeramente la manzana para que se dore. Rallamos el queso, el que prefiráis, Yo usé manchego, pero podéis usar de cabra, queso azul o parmesano. Picamos las nueces y mezclamos todos los ingredientes en un bol. Salpimentamos y añadimos una pizca de orégano y otra pizca de pimentón dulce.

Si vamos a comprar las chuletas a la carnicería tenéis que decirle al carnicero que os la corte el doble de anchas. Así podremos partirlas a la mitad y rellenarlas sin problemas. Si son chuletas de cerdo con hueso, mejor. Esto nos ayudará a que no se nos rompan al cortarlas.
Para rellenar las chuletas de cerdo, con un cuchillo bien afilado cortamos por la mitad la chuleta hasta el hueso. Se debe quedar en forma de libro o de mariposa, como lo suelen llamar. El hueso hace de unión entre las dos partes de la chuleta. Añadimos una cucharada grande de relleno o las que quepan y aplanamos la chuleta para que a la hora de marcarlas en la plancha se dore por todo. Con ayuda de un palillo la cerramos para que no se escape el relleno. Si nos sobrase relleno se podría utilizar para una ensalada o para otro día.


En la misma sartén donde habíamos salteado anteriormente la manzana marcamos a fuego fuerte y con unas gotas de aceite las chuletas de cerdo por ambas caras hasta que queden bien doradas.
Para acabar, metemos las chuletas unos minutos en el horno para acabar de cocer la carne y derretir el queso del relleno.


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Cupcakes de Coca-Cola

domingo, 18 de enero de 2015


¡Feliz año 2015! Propósitos nuevos, proyectos en marcha y muchas ideas que dar forma y hacer que se vuelvan realidad. El blog ha ido cambiando mucho a lo largo de estos casi dos años.
Muchas son las recetas que tengo pendientes por publicar, pero tiempo al tiempo. Este año habré sido muy bueno, o mejor dicho, muy ahorrador, porque ya tengo cámara nueva. Espero poder mejorar las fotos, así como mis conocimientos en la materia. Si alguien me quiere dar unos cuantos "truquillos" sobre como usar una Nikon, ya sabéis. Podéis encontrarme en Facebook, Twitter, Instagram y Gmail (victorferrermas@gmail.com).

¿Y a quién no le gusta el sabor de la Coca-Cola? Alguien habrá, seguro. Pero para aquellos que si, esta es vuestra receta. A todo esto tengo que decir que toda esta publicidad es gratuita. No, Coca-Cola no me paga por publicar la receta, aunque no estaría mal. La receta la encontré en el libro de Objetivo: Cupcake Perfecto de Alma Obregón, aquí os dejo el enlace a su blog. Llevaba tiempo queriendo probar esta receta y la verdad que esta bastante buena. Para potenciar el sabor a Coca-Cola de los cupcakes, podéis comprar aroma de Coca-Cola.


Cupcakes de Coca Cola

Preparación: 15 minutos
Cocción: 20 minutos
Raciones: 12 cupcakes

Ingredientes
Para la masa
175 ml de Coca-Cola
200 gramos de harina floja
200 gramos de azúcar
1 cucharadita de levadura química
2 huevos
115 gramos de mantequilla
1 cucharada de extracto de vainilla
2 cucharadas raras de cacao puro en polvo

Para la crema
115 gramos de mantequilla
425 gramos de azúcar glas
85 ml de Coca-Cola

Para decorar
Una bolsa pequeña de chuches de Coca-Cola, opcional.


Elaboración
Precalentamos el horno 180ºC. En un bol grande tamizamos la harina junto con la levadura y lo reservamos.
En un cazo derretimos la mantequilla con la Coca-Cola y el cacao. Fuera del fuego añadimos el azúcar y la harina. Mezclamos hasta que la los ingredientes se integren. Entonces añadimos los huevos, el extracto de vainilla y mezclamos.

Con ayuda de una cuchara de helado repartimos la masa en las cápsulas de papel dentro de la bandeja para cupcakes. Horneamos durante 20 minutos. Desmoldamos y dejamos enfriar por completo.


Para hacer la crema es tan fácil como batir la mantequilla, el azúcar glas y la Coca-Cola a velocidad media durante 5 minutos. La mantequilla se emulsionará y cambiará a color blanco. Cuando tenga una textura consistente rellenamos una manga pastelera con una boquilla rizada. Una vez el bizcocho este frió coronamos los cupcakes con la crema de Coca-Cola en forma de espiral. O como más os guste. Para acabar colocamos una chuche de Coca-Cola a modo de decoración.


Espero que os haya gustado la receta. Por fin ya he vuelto y esto solo acaba de empezar.
¡Un saludo! 

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