Creo que he descubierto el cielo. No os estoy exagerando cuando os digo que preparar una cena de temakis o handrolls (como más os gusté llamarlos), es algo super fácil de hacer y a la vez muy divertido. Y os voy a explicar el porque: fácil, porque solo tienes que preparar los ingredientes en un gran plato además de hervir el arroz para hacer sushi; y divertido, porque cada comensal se monta sus combinaciones de ingredientes y no tienes que estar dos horas haciendo rolls de sushi para que en cinco minutos ya no quede ni uno. Con eso no digo que hacer rolls de sushi no sea divertido, pero esta forma de hacerlos es muy diferente y me gustó bastante.
