Mostrando entradas con la etiqueta Cremas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cremas. Mostrar todas las entradas

Crema especiada de calabaza y zanahoria

martes, 14 de octubre de 2014


Ni yo mismo me lo puedo creer. Ya os anuncié que algo fuera de lo común estaba pasando en mi vida. Y es que el pasado lunes día 6 de octubre empecé unas practicas de cocina en el nuevo restaurante Aromata de Andreu Genestra. Las practicas duran tres meses y además de aprender un montón de cosas en la cocina del restaurante, esto me permitirá seguir con mi sueño de ser un gran cocinero.
¿Y que tiene que ver todo esto con el blog? Pues la mala noticia es que esto me roba mucho tiempo en la edición del blog. Me voy pronto de casa y vuelvo a las tantas de la noche. Son muchas horas y es mucho trabajo pero la recompensa merece todo el esfuerzo. Pero la parte buena es todo el conocimiento que voy a aprender y es una experiencia impresionante.
Ya sabéis, si queréis comer bien y queréis verme no dudéis en pasaros por la calle Concepció nº12, en pleno centro de Palma.



En cuanto a la receta, es una receta inspirada en otra receta, pero a mi manera. Hacia tiempo que quería cocinar algo con calabaza. El otro día en el pueblo fui a ver que verduras tenia "sa madona". Es una mujer con una posesión llena de naranjos que vende huevos camperos de sus propias gallinas además de verduras del huerto. Las calabazas tenían una pinta estupenda, como para llevárselas todas de golpe. Pero con una grande fue más que suficiente. Me fui al supermercado y empecé a imaginarme con que especie podría combinar bien la calabaza. Los elegidos fueron el comino, el clavo y el jengibre. La verdad que quedo muy buena, no quedó nada.



Crema especiada de calabaza y zanahoria

Preparación: 15 minutos
Cocción: 30 minutos aprox.
Raciones: 6 -8

Ingredientes
1 kilo de calabaza pelada y troceada
500 gramos de zanahoria pelada y troceada
1 cucharada sopera rasa de comino en polvo
6 unidades de clavo entero
1 cucharada sopera rasa de jengibre molido
1 puerro troceado
Sal
Pimienta blanca
Agua
Aceite de oliva

Elaboración
En una olla grande calentamos 2 cucharadas de aceite de oliva. Troceamos las verduras en dados. Añadimos el puerro, la calabaza y las zanahorias en la olla y rehogamos hasta que se doren ligeramente. Luego cubrimos de agua y añadimos las especies, un chorrito de aceite, la sal y la pimienta blanca. Cuidado con no especiarlo demasiado que el comino y el jengibre son especies muy aromáticas. Y eso nos puede estropear una receta.

Hervimos hasta que las verduras estén bien cocidas. Con una espumadera colamos las verduras y las vertemos en un vaso mezclador y vamos añadiendo caldo a medida que trituramos hasta conseguir la textura deseada. Acordaros de quitar los clavos antes de triturarlo todo.
Colamos la crema y servimos. Podemos comerla calentita recién hecha o fresquita como entrante de un excelente menú.
Al igual que con la crema de calabacín light, podemos guardarla en la nevera y así tener para cenar o comer otros días.


¡Un saludo! 


Twitter: @cocerycortar
Google+: Víctor Ferrer
Instagram: cocerycortar

Crema de calabacín light

sábado, 9 de agosto de 2014


Después de un día de trabajo intenso lo que menos ganas tienes de hacer es preparar la cena. Si es para ti solo pues improvisas algo sencillo que no ensucie mucho la cocina y que sea ligero para que no te siente pesado por la noche. Pero el problema viene cuando además de ti, tienen que cenar el resto de tu familia.
No te estires de los pelos en pensar cenas diferentes u originales y prepara algo sano, fácil y limpio en cuanto a su preparación.
Es ligera, saludable, light y además esta buenísima: Crema de calabacín light. Nosotros en casa preparamos uno de estos tuppers de 2 litros para líquidos bien lleno y nos sirve para unas cuantas cenas. Puedes prepararlo el fin de semana y se conserva perfectamente unos días en la nevera. Solo tendrás que calentarlo en el microondas unos minutos o servirlo como una crema fría de primer plato en una cena familiar.


Siempre se habla de comidas o cenas familiares en la mayoría de los blogs de cocina. Y hay mucha gente, que lo se de buena tinta, que consulta blogs de cocina porque se ha independizado o está estudiando fuera de casa y tiene que comer otras cosas que no sean frituras o comidas preparadas. Así que si te gusta el calabacín, toma nota de esta receta.
Para acompañar esta crema, aunque yo siempre la sirvo sin nada añadido, esta vez he preparado unos crostons caseros y por su puesto lights. Los buenos son los fritos, pero serían demasiado grasientos para la textura fina de la crema. Por es precalenté el horno con unas rebanadas de pan de molde tienes una complemento crujiente para la crema.
Si los quesitos no os gustan siempre podéis optar por la versión clásica, la nata, pero aportará más grasa a la crema que el quesito.


Crema de calabacín light

Preparación: 20 minutos
Cocción: 10 minutos, lo que tarde en cocerse el calabacín.
Raciones: 6

Ingredientes
8 calabacines blancos
6 quesitos light
Pimienta blanca
Sal
2 rebanadas de pan de molde para los crostons, opcional

Elaboración
Ponemos a hervir una olla grande con agua y sal. Limpiamos y secamos los calabacines. Cortamos los extremos y a continuación los cortamos a trozos grandes. Procura que los trozos sean del mismo tamaño para que tarden lo mismo en cocerse. No hace falta cortarlos pequeños porque al fin y al cabo lo que haremos será triturarlo.
Una vez pinchemos el calabacín y este bien cocido, sobretodo en la parte de la piel (que es más dura que la del centro), apagamos el fuego. Con una espumadera vamos colando el calabacín vertiéndolo en una batidora de vaso o en un recipiente grande para triturarlo con el turmix. ¡El agua de cocción se guarda!
Trituramos todo el calabacín junto con los quesitos añadiendo el agua de cocción hasta conseguir la textura deseada, ni muy aguada ni muy puré. trituramos el conjunto hasta tener una crema suave y fina. Así no será necesario pasarlo por un colador fino. Salpimentamos al gusto, le damos la ultima vuelta en la batidora de vaso y servimos.

Si has preparado la crema para cenar otro día te recomiendo que dejes que se atempere en el taper donde lo vayas a guardar. Una vez atemperado ya puedes guardarlo en la nevera, así te aseguras que no te baja la temperatura de la nevera ni que se perjudiquen otros alimentos.

Para los crostons, precalentamos el horno a 180ºC. Cortamos las rebanadas de pan de molde en dados medianos, del tamaño que más os guste. En una bandeja de horno y sobre papel de horno esparcimos el pan. Horneamos hasta que se doren ligeramente y queden crujientes. Es mejor prepararlos al momento para que sean bien crujientes, sino con la humedad del ambiente se ablandarán. Añadimos unos cuantos encima de la crema de calabacín y listo para comer.


¡Un saludo! Y buen provecho.

Twitter: @cocerycortar
Google+: Víctor Ferrer
Instagram: cocerycortar